Estoy segura que en algún momento, por uno u otro motivo, has oído hablar de las terapias con animales. Pues bien, hoy hablaremos de las terapias con caballos, en concreto de las diferentes modalidades que se ofrecen en el proyecto Dharma.
Puede que incluso te hayas llegado a preguntar qué personas pueden beneficiarse de ellas. I es que muchos de nosotros tendemos a relacionar las terapias con caballos con personas con diversidad funcional física. Pero… ¿están solo enfocadas a personas con alguna afectación física? ¿O también a otras personas?

Equestre. (Foto de Real Things©)
Resulta que, las terapias con caballos no solo están enfocadas a personas con diversidad funcional física, sino también psíquica y sensorial. Así como a personas con trastornos psicológicos, del lenguaje o del aprendizaje y a personas en riesgo de exclusión social.
Y ahora que ya sabemos esto, me surge otra duda. ¿Se realizan los mismos tipos de terapia sin tener en cuenta la diversidad funcional o los trastornos de cada uno? Pues resulta que no. Al pensar en equinoterapia, (no se si a vosotros os ha pasado) me imagino a todo tipo de personas distintas montando a caballo. Yendo de un lado a otro. Y la realidad es que existen distintas modalidades de terapias con caballos. Estas se recomiendan en función de las necesidades de cada persona.
¡Eso si! No debemos perder de vista que las terapias con caballos, deben ser impartidas por profesionales con una preparación especial. Y es que a parte de tener una base ecuestre, deben contar con estudios en fisioterapia, psicología o pedagogía. Toda esta formación es súper necesaria para poder valorar el tipo de terapia que cada persona puede necesitar. Así como para poder hacer un buen trabajo y seguimiento de la terapia.
Los profesionales deben tener una base ecuestre, y además estudios en fisioterapia, psicología o pedagogía.
Hoy descubriremos algunas de las modalidades de terapias con caballos que existen. En concreto, veremos las que ofrece el proyecto Dharma. Además, veréis que os traigo varios ejemplos de a qué personas van dirigidas cada una de ellas. ¡Vamos allá!
Hipoterapia
Es una técnica en la que se usa el movimiento del caballo para trabajar sobretodo el aspecto físico. La hipoterapia está indicada para las personas que no tienen la autonomia suficiente para llevar un caballo. Por eso, es posible que el terapeuta vaya montado al mismo tiempo con tal de ayudar al usuario a mantener la posición correcta.

Como os decía, la hipoterapia se basa en trabajar aspectos físicos. Esto se hace aprovechando el calor corporal del caballo. Pero también las repercusiones de su movimiento, puesto que el vaivén del caballo es similar al del cuerpo humano al caminar. Con ello se trabajan, entre otras cosas, el equilibrio, la coordinación, y se fortalece también la musculatura que nos mantiene en posición erecta.
Al inicio os comentaba que os traigo algunos ejemplos para entender a qué tipos de personas va dirigida este tipo de terapia. En este caso, se trataría sobretodo de personas con diversidad funcional física o movilidad reducida. Por ejemplo: personas con parálisis cerebral, síndrome de rett o trastornos de coordinación y retraso psicomotor.
Equinoterapia
En esta modalidad, el caballo no es tan importante a nivel físico, sino que se usa para conseguir objetivos a nivel cognitivo, emocional y conductual. Es decir, lo que interesa del caballo son otras características que pueden ayudar a trabajar aspectos como la conducta y las emociones.
A diferencia de la terapia anterior, las personas que practican esta modalidad ya pueden ejercer algún tipo de control o acción sobre el caballo. Por tanto, la persona que la practica puede aprender a convertirse en un jinete activo.

Como ejemplos de personas que pueden practicar la equinoterapia, encontramos a aquellas que sufren del Trastorno del Espectro Autista (TEA) o personas con Trastorno Ansioso Depresivo.
Volteo terapéutico
En el volteo terapéutico, con la persona montada sobre el caballo, se realizan ejercicios de psicomotricidad, trabajando así aspectos tanto cognitivos como físicos. Es decir, la persona va montada sobre el caballo, y estando sobre el lomo realiza ejercicios, (para entendernos) de gimnasia.
Estas sesiones pueden realizarse de modo grupal, fomentando así el trabajo en equipo, el respeto y la confianza hacia los demás.
En esta modalidad, el jinete desarrolla la psicomotricidad, la cognición i la capacidad de atención y concentración. Por ello, las actividades que se realizan suelen estar indicadas para personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y para personas que sufren Trastorno del Espectro Alcoholico Fetal.




Equitación social
Esta es, dentro de las modalidades de equinoterapia, la que se usa con personas en riesgo de exclusión social o con dificultades de adaptación social. Esta se distingue de las anteriores por dos motivos.
Por un lado destaca que (aunque se puede trabajar de manera individual), las sesiones se realizan de manera grupal, haciendo más fácil el desarrollo de las actividades. Por otro lado, la hace distinta del resto el hecho que, aunque en algunas ocasiones se realizan las sesiones montados en el caballo, en su mayoría se trabaja “pie a tierra”.

La equitación social busca que la persona pueda tener una relación con el caballo basada en el respeto y la confianza, aspectos que luego podrá transferir a sus relaciones personales. Las sesiones consisten en actividades que servirán para trabajar aspectos de autoconocimiento, emocionales y relacionales. En estas se desarrolla un trabajo que busca descubrir i fortalecer capacidades y recursos propios para aprender a afrontar situaciones o bien romper una barrera emocional.
La equitación social va dirigida a personas, por ejemplo, con trastornos conductuales, ansiedad, baja autoestima, depresión, personas víctimas de bullying.

Como véis, hay múltiples modalidades dentro de la equinoterapia, de modo que se da respuesta a un gran publico. Debo decir que a parte de estas, hay muchas más.
No hay que olvidar que estas terapias actuan como una terapia adicional y en ningún caso como un substituto de los tratamientos médicos. Si estás en tratamiento médico y estás pensando en probar la equinoterapia consúltalo con tu médico para asegurarte que no existe ninguna contraindicación.
Para conocer más a fondo lo que Georgina, y su proyecto Dharma, pueden ofrecerte, no dudes en clicar en su logo para entrar a su web.










